lunes, 3 de julio de 2017

I'm back!


Yo no se la de veces que he dicho esto en este blog, de verdad que ya he perdido la cuenta; el caso es que, esta vez, espero que sea la definitiva, y digo espero porque no me fío de mi misma ni un poquito, porque me conozco, y siempre empiezo todo con el ímpetu propio de cualquier novato, pero poco a poco, bien por pereza o bien por falta de tiempo, lo voy dejando y dando prioridad a otras cosas....¡pero ya se acabó! Me voy a armar de coraje y valentía (por dios, parece que me voy a una guerra o algo...) y voy a intentar escribir cada vez que lo necesite, y comentar libros que este leyendo.

Por el momento, eso es todo.... ¡NOS LEEMOS!

domingo, 19 de febrero de 2017

Realidad vs Ficción


'The Walking Dead' ha vuelto. Si, si, la séptima temporada ya está de vuelta, y con ella todo el lío de Negan y demás, así que era un buen momento este para hablar de una noticia que vi por intenet (ya sabéis que lo que no leamos por ahí no lo vamos a leer en ningún lado).

Dejando de lado la vuelta, y la calidad del nuevo capítulo (nada del otro mundo, vamos, por mucho record que hayan batido...), quería hablar de una noticia que me encontré leyendo las páginas de cine que suelo visitar (una que siempre quiere estar a la última, oye).
El caso es que ya todos conocemos esta serie, sabemos de que va, sabemos que salen zombies inmundos y sabemos que nuestros protagonistas intentan sobrevivir como prioridad; por tanto, es más que obvio, que la violencia hace acto de presencia en muchos de sus capítulos, y que tendríamos que estar un poco habituados a ella.

¿Puede que a veces esa violencia sea excesiva? Puede ser, todo depende de cada persona y de su estómago, pero de ahí a quejarse airadamente de que todo es demasiado violento y que se necesita rebajar un poco (o mucho) ese tono...¡ah no! por ahí ya si que no paso.
Yo no soy de piedra, vamos a ver, y muchas veces veo películas gore o ciertas escenas desagradables, y se me pone un mal cuerpo que pa' que, soy humana, por favor; pero en la mayoría de las ocasiones esas imágenes que veo se corresponden a series o cintas de ficción, que nada tienen que ver con la realidad, y es por eso que no pongo el grito en el cielo cuando veo al malo en cuestión reventandole la cabeza a nuestro protagonista más querido con un bate; si, me resulta desagradable, pero de ahí a pedir que por favor rebajen la violencia....

¿A qué viene entonces todo esto? Bueno, es bastante sencilla la respuesta. Todas esas personas que se quejan de la excesiva violencia en la ficción, ya sea televisiva o cinematográfica, son personas que luego apenas se inmuntan cuando ven vídeos de personas o animales siendo torturados, y siguen comiendo tranquilamente cuando en las noticias nos muestran imágenes de guerras y luchas. ¿No deberíamos preocuparnos más por esas imágenes de cuerpos mutilados y vidas sesgadas que de si Negan revienta a todo quisqui en el nuevo capítulo de 'The Walking Dead'?

La hipocresía de la humanidad a veces me asombra, y me hace pensar que las prioridades que tenemos en nuestra vida no son la correctas, ni nuestro pensamiento es el adecuado, y mucho menos, nuestra manera de actuar. Deberíamos aprender a diferenciar la realidad de la ficción, a saber cuando quejarnos y cuando no, y sobre todo, a darnos cuenta de que la ficción no es ni de cerca tan brutal como lo es la realidad.

Es por esto que digo....

¡¡¡NEGAN, ESTAMOS CONTIGO!!!

 

martes, 14 de febrero de 2017

¡Feliz Día de San Valentín!


Aquí estamos, a 14 de febrero, Día de San Valentín, supuestamente el día más romántico y amoroso del año, porque si, porque el resto del año no cuenta, ¿para qué? Si no es el día del amor, ¿verdad? El resto del año no tenemos porque decirle a nuestra pareja (el que la tenga) que le queremos, que queremos estar el resto de nuestra vida con él/ella, ni tampoco podemos hacernos detallitos, pequeños y sin importancia, porque sí, por amor al arte o por el simple hecho de querer a la otra persona. No, eso no valdría, porque el calendario (y el Corte Inglés) no nos dice que es el día perfecto para ello, así que podemos despreocuparnos de ello y seguir con nuestra vida; ya cuando llegue el día pues preparamos la fiesta padre y hacemos todos los regalos posibles y le decimos a todo el mundo lo mucho que los queremos.

Pero espera, una cosa que me carcome a mi por dentro y no me deja dormir: ¿que pasa con el resto de mortales que no tienen pareja? ¿No hay día para ellos? ¿No lo merecen? ¡Ah! en ese caso, en el que no tienes pareja, pues se celebra una especie de sucedáneo del día del amor, pero cambiándolo por el día de la amistad, y es entonces cuando todos nos volvemos locos y empezamos a decir a nuestros amigos lo mucho que les queremos, que no podemos vivir sin ellos, y si llega el caso, pues hacerles un regalito, así, by the face. El resto del año tampoco cuenta, ¿eh? No me seáis tramposos y vayáis a hacerle la pelota a vuestros amigos.

¡Vaya telita lo que se llegan a inventar las grandes superficies eh!

Os habréis dado cuenta que me encanta este día, ¿verdad? Yo es que soy muy amorosa, y este día me lo tomo un poco a guasa, en serio, porque no le veo demasiado sentido el perder la cabeza haciendo todo lo posible en un solo día, cuando el año tiene 365 días para demostrar, ya sea a tu pareja y a tus amigos, lo mucho que los quieres. Es así, y el que diga lo contrario, miente como un bellaco, porque ha caído en las redes implacables de algo llamado consumismo barato y sin sentido (me lo acabo de inventar, pero oye, que ha quedado bien y todo).

En serio gente, respeto a todas esas personas que celebran este día como si no hubiese un mañana, solo que no comparto vuestra opinión; yo soy más de, en este día 'tan señalado', calzarme una cintita que tiene mucho que ver con el tema, titulada 'San Valentín Sangriento'; que se yo, me pone más, y si encima en el remake sale un señorito llamado Jensen Ackles, pues eso que te llevas para el cuerpo, que una a veces si tiene que dar unos caprichitos.

Para el resto de gente que opinan lo contrario que yo...

¡FELIZ DÍA DE SAN VALENTÍN!


lunes, 31 de octubre de 2016

Happy Halloween!


¿Qué es lo que tendrá el miedo que nos atrae tanto?

Es una pregunta que siempre me he hecho, y que no se aun la respuesta, no al menos de forma científica.

No hace mucho, yo era una de esas personas que no veía películas de miedo. ¿La razón? Bueno, creo que es obvia: luego no había un dios que me hiciese dormir. Era muy cagada, si, y prefería no acercarme a ellas ni si quiera con un palo.
La cosa cambió años después. Yo, hasta no hace mucho, escribía en un blog sobre cine. Lo tuve que dejar, muy a pesar mio, ya que la vida no me daba para más, y algo que empezó como un hobby placentero se convirtió en una carga demasiado pesada...¡vamos, que ya no me llenaba como antes!
Decidí dejarlo, no se muy bien si por un tiempo o indefinidamente, el caso es que fue así (ahora hecho de menos el escribir a veces, supongo que por eso lo hago por aquí).
Todo esto os lo explico porque mi compañera de blog, Vero, es una estusiasta del cine de terror, en todas (o casi todas) sus variantes:: terror clásico, slasher, gore...¡lo que la echen! Es bastante lógico que yo, al estar constantemente con ella y sus críticas, me fuese llamando más y más la atención este género, hasta el punto de convertirse en uno de mis favoritos.

¿Por qué, de la noche a la mañana, pasa una de no querer estas cintas ni en pintura a no poder vivir sin ellas?

La respuesta es sencilla: nos gusta pasar miedo. La sensación de la intriga, del pánico, del no saber por donde te va a salir los tiros...esa sensación de adrenalina constante es la que hace que te quedes enganchado a la pantalla viendo estas cintas (las que están bien, claro, que luego hay cada bodrio por ahí...), que quieras ver más, y que el miedo se convierte en algo 'agradable', en algo que necesitas.
Creo, y esto es ya desde mi perspectiva, que el miedo es algo que el ser humano necesita: sin el miedo, estaríamos perdidos. El miedo dirige nuestras vida, de manera directa o indirecta, pero lo hace. ¿O acaso no es así?

Y ya metiéndonos en el día de hoy: adoro la noche de Halloween, creo que me encantaría vivir en Estados Unidos solo por esta festividad. Me atrae mucho lo de disfrazarse de personajes terroríficos, ir pidiendo caramelos, el Trick or Threat, todo eso es algo que me llama mucho la atención, y es algo que llevo queriendo hacer aquí, en mi vida, mucho tiempo. Lamentablemente no puedo hacerlo, porque unas razones o por otras, pero eso no quita el hecho de que durante la noche de hoy y todo el día de mañana, yo me lo pegue viendo cintas de terror...¡es lo que toca!
Vale, también es el momento de salir con los colegas y tomar unas copas, no lo voy a negar, pero lo de las cintas de terror también me mola :P

¡FELIZ HALLOWEEN!


miércoles, 26 de octubre de 2016

Hablemos de series: nueva temporada de 'The Walking Dead'


¡HOLY SHIT!

Eso es lo primero que se me viene a la cabeza al pensar en el primer episodio de la última temporada de 'The Walking Dead'; bueno, a mi y todas aquellas personas que ven la serie.

Pongámonos el órbita primero. Puede ser que alguien aun no haya visto nunca 'The Walking Dead', claro que puede ser (no todos son adictos a las series), asi que primero quiero comentar un poco que me parece a mi, en general, esta serie.
Yo comencé a verla algo tarde, siendo sinceros, y cuando finalmente lo hice, me enganchó. Es cierto que la primera temporada no era muy larga (solo seis capítulos) y se hizo bastante amena e interesante, pero después ya empezaron a llegar las demás temporadas, las de los veintipico capítulos, y bueno, hay la cosa empezó a cambiar.

Para mi, 'The Walking Dead' es una serie con muchos altibajos, desde siempre; con mucha paja entre capítulos, y demasiado aburrida. Es cierto que tiene alguna que otra temporada memorable (casi al completo) y personajes esporádicos que dieron mucho juego (el Gobernador, por ejemplo), pero peca a veces de ser muy dispersa y no centrarse en lo realmente importante del caso: los zombis.

Es por eso que, en la temporada 6 (que volvio a ser más de lo mismo que en las anteriores) apareció, aunque brevemente, Negan, todo dió un vuelco. La serie nos dejó con la boca abierta, y con una angustia interior por saber quien era la victima de Nega, que se empezó a especular de todo. Parece ser que nadie hablaba de la introducción de un personaje icónico en los cómics e interpretado por un grande como lo es Jeffrey Dean Morgan (adoro a este señor). Le vimos poco, si, pero ya nos dió pistas de como iba a ser la cosa.

Bien: 23 de octubre; llegó el día en el que Negan nos revelaría a su victima y si, nos ha dejado a todos en shock. No soy mala persona, y no voy a decir quien es, porque me revienta eso de los spoilers, pero solo puedo decir que es un pequeño trauma para los fieles a la serie, si, y quizás obvio, también, eso ya depende de cada uno.
Ahora bien, yo os voy a decir una cosa: vale, si, afecta la muerte de un personaje así, como no lo va a hacer, pero, pensadlo bien, ¿no es bueno para la serie? Es decir, sabiendo cuales son los errores de 'The Walking Dead', y que siempre (o casi) se salen con la suya, esta bien que llegue alguien superior a ellos y les demuestre quien es el rey del mambo aquí. Es muy probable que al final, como suele pasar siempre, los buenos ganes, pero oye, el malo se habrá llevado con él un trocito de ellos, y eso ya es bueno.

Tienen un caramelo entre manos ahora los guionistas, solo falta que no la jodan una vez más dejándonos una temporada aburrida que solo tenga de bueno su violento y flipante inicio; ahora sabemos como enfrentarnos a ellos:

Una, dola, tele, catola...




miércoles, 19 de octubre de 2016

¡Vivan los libros!


Estaba yo esta mañana tempranito esperando en la sala de espera de rehabilitación a que me tocase entrar a darme mis microondas y mis cosas, leyendo un libro sobre escritura (más en concreto 'Escribir. Manual de técnicas narrativas' de Enrique Páez), instruyéndome en esto del arte de la escritura e imaginando cual podría ser esa historia que esta queriendo salir desesperadamente, cuando he levantado la vista y he mirado a mi alrededor. En verdad no eramos muchas personas, quizás cuatro, contándome a mi, pero todas ellas estaban absortas en sus teléfonos móviles, sin prestar mucha atención y sin ni siquiera saludar, por educación, a la gente que pasaba por allí y si que lo hacía. Después he mirado hacia abajo y me he fijado en mi libro (y en la poca necesidad que tenía yo de echar mano a mi móvil) y me he dado cuenta de una cosa: que poco se ve a estas alturas a gente leyendo en lugares públicos.

Es curioso porque yo me considero una persona un tanto adicta al móvil y a las redes sociales, y en muchos casos mato el tiempo muerto entre actividades, en los descansos del trabajo, o esperando para consultas u otros quehaceres, con el móvil en la mano, mirando, en su mayor parte, tonterías que poco o nada tienen que aportarme en mi vida (¿quién no se ha puesto a ver vídeos de gatos o de gente cayéndose?). Hoy metí mi libro en la mochila, y me prometí a mi misma no tocar el móvil salvo que fuese estrictamente necesario; y así ha sido. Pero que yo lo haya hecho no significa que todo el mundo lo haga.

Se que a no todo el mundo le gusta la lectura, y tampoco es necesario ir siempre con un libro a cuestas (aunque si es bueno leer cada día: ganas en cultura una cosa mala), pero si que es verdad que se puede no echar mano al móvil siempre, y disfrutar un poco de la vida que tenemos a nuestro alrededor, y, porque no, socializar con algo que no sea una pantalla táctil, que ya estamos con el cacharro en la mano hasta cuando vamos acompañados. Muchas reuniones de amigos o familiares consisten en estar todos con la cabeza gacha mirando la pantalla y no preguntándonos si quiera que tal nos ha ido el día.

¡El mundo se va a la mierda! Lo se desde el momento en el que los semáforos están a ras de suelo para que los veamos mientras miramos cuantas notificaciones de Whatsapp tenemos. Una autentica locura, se mire por donde se mire.
En fin, que hay que leer más, que es muy bueno, y hay que dejar un poco de lado el mundo virtual, que bastante tenemos ya.

¡VIVAN LOS LIBROS!


martes, 4 de octubre de 2016

¡Lánzate!


¿Cuantas veces en la vida hemos oído eso de: 'disfruta, que la vida son dos días'?

¿Cientos? ¿Miles? El caso es que hemos perdido la cuenta, y como han sido tantas ya optamos por ignorarlo, y por pensar que no, que no es cierto. Pero espera, párate a pensarlo un momento, reflexiona....¡TIENEN RAZÓN!

Estamos en este mundo por alguna razón (aun estamos intentando averiguar cual es), y no nos damos cuenta de que mientras pensamos para qué, la vida se escapa por entre esos pensamientos y no disfrutamos de lo que nos han regalado. Macaco decía en una de sus canciones: 'la vida es eso que pasa mientras tú haces otros planes', y madre mía, que razón que tenía el hombre.

Estamos en este mundo para disfrutar, no para estar pensando en que me deparará el mañana y en que mierdas me voy a encontrar mañana cuando vaya a trabajar. Vivimos con el miedo de que nuestro jefe nos eche la bronca; con el pesar de que todos los días son la misma rutina y no avanzamos; con todas las cargas que la vida nos pone encima y salteando todas las piedras que tenemos en nuestro camino.
Hemos entrado en un circulo vicioso del que casi no podemos salir, martirizandonos a nosotros mismos y convenciendonos de que tenemos lo que nos merecemos, y que va, no es así. Tenemos lo que el destino nos ha puesto en nuestro camino; pero el destino es caprichoso, y le gusta jugar. Nada esta escrito ni atado, y ese destino juguetón a veces nos pone en el camino cambios de sentido y de rumbo que pueden hacer tu vida un poco más divertida y amena. Muchas veces no vemos esos giros que da el camino, por estar tan inmersos en nuestra rutina diaria; otras veces si que lo hacemos, pero, o bien por pereza de salirte de esa rutina que, al final, te hace estar seguro, o por miedo al fracaso, no los tomamos.

Creo que esta vida son dos días, si, y que estamos en este mundo solo de paso, así que...¿por qué no dejar huella en él? Ya no hablo de hacerte famoso o famosa y salir en todos los medios, ser alguien reconocido por todos; que va. Hablo de sentirte pleno contigo mismo, de vivir la vida que siempre has querido. No hablo de lujos, hablo de ser feliz.
Si quieres irte de vacaciones muy lejos, hazlo, nadie te lo impide; si quieres ser tu propio jefe, adelante, nadie como tú mismo sabrá que es lo que quieres y lo que no; si quieres formar una familia, busca a esa persona que quiera hacerlo contigo; si no quieres formarla, y quieres dedicarte a ti mismo, bravo por ti, nadie debe decidir que debes o no debes hacer.

Se feliz, se valiente, se TÚ MISMO.


jueves, 29 de septiembre de 2016

¿Sacrificamos nuestra vida personal por nuestra vida profesional?


Anoche era incapaz de dormirme; mi mente no paraba de darle vueltas a las palabras de la doctora: 'tienes picos de artrosis en la columna; es raro, la verdad, porque eres demasiado joven'

¿Como se queda una cuando le dicen una cosa como esa?

Despues del shock inicial (¡como para no estarlo!), la doctora empezo a tranquilizarme diciendo que si, que es raro, pero que con un buen tratamiento (a expensas de las nuevas radiografias que me tienen que hacer) se puede ir solucionando y que no vaya a más. Pero no solo se trata de llevar ese tratamiento, no: tengo que hacer deporte.

Admito que lo de hacer deporte no se me va relativamente bien, y no porque no quiera, sino porque no se a veces de donde sacar el tiempo para hacer tantas cosas a lo largo del día. Cuando era adolescente hacía balonmano, y me encantaba, pero por un problema de rodilla tuve que dejarlo (rodilla que ya no ha vuelto a molestar más...curioso); hace unos años me apunté a aerobic, y la verdad es que me iba genial, me sentía en forma, pero después lo deje tambien; y hasta ahora. No he vuelto a hacer deporte, salvo salir a andar alguna vez que otra, y más que nada para perder peso, no por pensar en mi salud como tal.

Volviendo a la consulta de ayer, la doctora me dijo que podía hacer el deporte que quisiese, siempre y cuando no sea de esfuerzo muy alto, sino más bien moderado y que me ayude para la espalda: natación, pilates, yoga, danza del vientre...vamos, lo típico en estos casos.
Al final, salí de allí mas o menos contenta, porque yo sabía que, con esfuerzo, podía conseguir que eso no vaya a más y que, dentro de unos años, no pueda ni moverme.

¿Que es, entonces, lo que no me dejaba dormir?

El trabajo, que si no. No podía parar de darle vueltas a la cabeza: ¿como voy a hacer para poder acudir a clase los días que me toca? Si ya me cuesta ir los viernes a clase de manualidades, si me cuesta el no tener que ir los viernes por la tarde, ¿como haré ahora para decir que no puedo ir dos días más entre semana? Algunos diran que comenté lo que me pasa con mis superiores, y que ellos quizás me ayuden; pues mirad, prefiero no hacerlo, porque en enero ya comenté que, a la hora de darme horarios en mi puesto, tuviesen en cuenta que los viernes tenía clase (ellos me preguntaron, no fui yo), y lo tuvieron, claro, un mes, el resto de los meses pasaron del tema, y me tuve que buscar la vida, cambiando horarios con compañeras y haciendo malabares para poder ir, porque me interesa, y porque es lo que quiero par ami futuro. Pero ahora llega esto, que ya no es tema profesional o tema de hobbie, sino un tema de salud, y me pregunto cómo demonios me las voy a apañar.
Muchas veces no nos queda otro remedio que sacrificar nuestra propia salud para poder conseguir un sueldo a fin de mes y para, en definitiva, vivir de manera digna.

Por eso me hace gracia cuando luego te hacen encuestas de satisfación en la empresa y te hacen preguntas tipo: ¿se puede compatibilizar la vida personal y la profesional?
Esta claro que NO, NUNCA, eso es algo imposible en trabajos como este, y no es que den facilidades muchas veces para ello, sino al contrario, y si la dan, es por muy poco tiempo o bien porque tienes enchufe con alguien y caes en gracia al que tienes que caer en gracia.

En fin, después de la mala noche que he pasado, y del día de mierda que aun llevo, sigo sin parar de pensar como lo voy a hacer, y ya solo me queda que, los de pilates (porque al final iré a pilates) me puedan dar alguna facilidad para acudir a clase, porque ya esta bien, porque ya es mi salud, y porque si continuo así me va a pasar factura, y eso si que no lo voy a permitir.


domingo, 25 de septiembre de 2016

Vuelta a la rutina


Bueno, pues ya está, ya llegó el día temido: la vuelta al trabajo. Puede que algunos lo llamen 'depresión post vacacional', y seguramente sea así, pero para mi es algo más que eso: es volver a un sitio en el que me deprimo, un sitio en el que no me siento para nada realizada y que simplemente me hace echar pestes durante todo el día solo de pensar que tengo que ir a gastar mi tiempo allí.

Para muchos será una maravilla, porque es un trabajo, y le hace llegar a fin de mes, y en cierta manera es cierto, porque si no fuera por esto quien sabe como me las apañaría para conseguirlo, pero eso no quita que sea un obstáculo en mi camino, que sea un impedimento en mi felicidad, y que no me deje realizarme como persona.
Visto de esta manera puede resultar un tanto exagerado, pero es como me siento, cada día. La solución puede ser fácil, al menos para mucha gente: montate tu propio negocio. Y es posible que sea la solución, pero hay un factor, muy importante, que me frena en el camino: EL MIEDO.

¡Maldita sea el miedo! Muchas veces no sabemos realmente porque sentimos ese miedo, y porque no hacemos frente a él. ¿Miedo al fracaso? Si, es lo más lógico. Teniendo un trabajo 'medio estable', trabajando para otros y llevándote un sueldo fijo, sabes que tienes un colchón sobre el que caer, pero cuando tu pasas a ser tu propio jefe, necesitas poner en orden muchas cosas, muchos factores que pueden resultarte agobiantes y quizás no sea igual de atractivo que el fichar, trabajar y luego irte a tu casa; sin más, sin más responsabilidades, sin más pensamientos.
Pero, ¿eso es gratificante para mi? Pues no, para que vamos a mentir, y es que no siento que este en el camino correcto, no siento que este sea mi destino ni mi camino, y, creo, muy positivamente, que las cosas pueden cambiar. 

¿Y si ya ha llegado el momento de dar el salto?

No es por nada pero, creo, que ese momento ha llegado. No voy a lanzarme como una loca a la piscina, a dejarlo todo y a ver que ocurre; no. Quiero ir poco a poco, tanteando el terreno, pero teniendo aun ese colchón que me pueda salvar de cualquier caída. Quien sabe si, con el tiempo, y una buena organización, pueda dejar ese trabajo que tanto me angustia, hacerme autónoma, y dedicarme en cuerpo y alma a aquello que realmente me apasiona.

Es una simple idea, una puesta en marcha que puede ser lenta en un principio, pero a mi me ha hecho ver de otra manera el día a día, el saber que este durará poco y que mi sueño puede llegar a hacerse realidad. Y es que ya conocéis el dicho: 'Quien no arriesga, no gana'.


sábado, 24 de septiembre de 2016

¡No tengo remedio!


¡Hola a todos!

No se por donde empezar, ni tampoco se muy bien que decir, lo único que tengo claro es que....


¡NO TENGO REMEDIO!

De verdad que no lo tengo, y es que 'Se que siempre he sido así, y que no tengo remedio...ni lo quiero tener' (como me encanta esta frase de una canción de Heroes del Silencio).
En fin, ya he perdido la cuenta de las veces que he dicho por este blog: '¡estoy de vuelta!', y que al final no haya sido verdad, que le vamos a hacer, soy así, y por lo que veo, y por más que lo intento, no puedo cambiar.
Soy una chica que le encanta empezar proyectos nuevos pero que, o por falta de tiempo o por pereza (que mala bicha que es esta pereza...) pues lo voy dejando de lado.

Por ejemplo, hace menos de un mes me lancé de cabeza al mundo Youtube; vale, vosotros direis: '¿pero no estabas ya en Youtube?'. Pues si, yo ya estoy en Youtube, con mi canal de manualidades, y la verdad es que estoy muy contenta, porque poco a poco va creciendo, y eso es lo importante. Pero hace unas semanas, me decidí por abrir otro canal, esta vez dedicado a 'todo en general y nada en particular'. En él yo quería hablaros un poco de todo: vlogs diaros de mi día a día, críticas de películas, series o libros, de música, de videojuegos incluso...en fin, un poco de todo, y plasmarlo en la red, para que todo aquel que estuviese interesado pues lo viese. A día de hoy, y desde el día 1 de septiembre que subí el primer video, he subido tres, y ahí me he quedado. ¿Otro proyecto que abandonas? Pues aun no lo se, y es que esa positividad y esa alegría con la que empece, se ha ido. ¿Razón? Bueno, pues las visitas. A ver, que yo no digo que en cuestion de algo menos de un mes ya tengo como 1000 suscriptores, y que mis videos los vea todo el mundo, pero es que apenas nadie ha visto esos videos, y como que me ha dado un bajón tremendo. ¡Ah! El canal se llama Una friki en la red, por si os da por pasaros.

¿Vas a retomar ese canal algun día?

Pues no lo se, depende de mis fuerzas, y de la buena acogida que tengan los videos que ya están colgados, que, viendo lo visto, va a ser poca. Asi que seguiré centrada en mi otro canal, que ese responde algo mejor, y quizás, si no me da otra vez por abandonarlo, pues siga con el blog. Que se yo, estoy muy loca y cada día digo una cosa diferente.

El caso es que aquí estamos, una vez más, y ahora si que no voy a prometer volver, por si las moscas. Lo que si puedo prometer es que tengo muchas cosas que contar, y puede que este sea el lugar más adecuado.

miércoles, 13 de julio de 2016

¿Qué pasa con Adam Sandler?

En serio, ¿qué le pasa al mundo con Adam Sandler?

Es algo que nunca voy a llegar a entender, de verdad, y es que todos la tienen tomada con él. Pero esto no ha sido siempre así, que va, esto viene de aquí a pocos años atrás, cuando nos dimos cuenta que si, vale, todas sus películas pueden ser iguales, y todos sus personajes llegan a ser los mismos en todas y cada una de sus películas, pero, ¿qué hay de malo en eso?

Parece que público y crítica se han puesto de acuerdo, y el nombre de Adam Sandler es sinónimo de 'mierda'. Así, tal cual suena y como lo digo, y es que quién no ha oído a alguien decir: 'bueno, sale Adam Sandler, seguro que la película no vale para nada'. ¿De verdad? ¿Sin verla, sin darle una oportunidad?


Se que todos aquellos que dicen que Adam Sandler no vale nada son aquellos que, ya sea por voluntad propia o ajena, acaban llenando salas de cine; esas salas de cine que hacen posible que este señor ande por Hollywood como Pedro por su casa, haciendo una película tras otra, y como esto es como el pez que se muerde la cola, vuelve a hacer taquilla, vuelve a ser rentable, y vuelve a las andadas con otra de sus aventuras.

Estoy convencida, además, que todos estos que hablan mal de Sandler son aquellos que admiran a Jim Carrey. ¡Madre mía! ¿No os dáis cuenta de que son iguales? Ambos hacen siempre lo mismo, con la diferencia de que Carrey es más histriónico aún que Sandler; pero claro, eso no significa nada, y seguimos queriendo a Jim Carrey por lo que es (excepto todos aquellos que le odian por lo que es tambien). Yo adoro a Jim Carrey, pero admito que a veces sobreactúa demasiado, pero no por eso deja de gustarme; al contrario, me hace quererme un poco más todavía.

También sé que todos estos que hablan mal de Adam Sandler y le catalogan dentro de un género, son esos que tienen entre sus actores favoritos gente de la talla de Vin Diesel, Jason Statham, Sylvester Stallone y similares; que si, que a mi me encantan, y me veo todas y cada una de las películas que ellos hacen, pero seamos sinceros: ¿no hacen siempre el mismo papel? ¿No estan verdaderamente limitados a la hora de actuar? Pues claro que si, y no por eso, cada vez que vemos en el cartel de una cinta su nombre ya damos por hecho que va a ser una basura.  

¿Qué diferencia hay entre ellos y Adam Sandler?

Pues ninguna, son lo que son y ya está, y los adoramos por ello. Y no, Adam Sandler no es el Ben Stiller barato, por una simple razón: a mi me gusta más Adam Sandler. Ben Stiller me resulta muy cargante a veces, dependiendo de la película en la que esté, y se que para muchos de vosotros también, solo que no teneis narices de admitirlo.

En fin, todos los fans de Adam Sandler sabemos que no es el mejor actor del mundo, y que nunca se va a llevar un Oscar por su trabajo, pero también sabemos lo mal actor que puede llegar a ser a veces Nicolas Cage y aun así ahí estamos con él, al pie del cañón, siempre (yo por lo menos).

Asi que desde aquí os digo, haters de Adam Sandler, que nos importa más bien poco lo que tengais que decir de él, y que no perderemos el tiempo más intentado explicaros por qué le amamos: no tiene sentido, no lo entenderiais.
Por suerte para nosotros, y por desgracia para vosotros, seguirá haciendo cine, y mientras vosotros sufrireis por ello, nosotros estaremos riéndonos a carcajadas.

¡VIVA ADAM SANDLER!


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